En el pasado, no había dama del cine clásico que se resistiera al encanto de un broche. Natalie Wood, Marilyn Monroe,… otorgaron a esta pieza el halo de glamour que todavía conserva. Antes, en los años 20, estaban presentes incluso en los ligeros y ceñidos vestidos, uniendo coquetería y feminismo.
Hoy el broche ha vuelto de una forma mucho más libre, colocado en la cintura, a modo de pajarita, en el pelo, en boinas o sombreros,… como puro adorno o con la función de recoger un pañuelo o foulard, una chaqueta o la solapa de un abrigo; solos o combinando diferentes piezas,… incluso sustituyendo a collares y cinturones; diversidad en cualquier caso.
Es el signo de los tiempos, la imaginación al poder. Saquemos partido a las piezas que tenemos combinándolas de forma creativa..
. Animáos a descubrir cómo los broches pueden transformar vuestras prendas y convertirlas en muchas diferentes.
En De’Medici nos gustan los broches, y a nuestros clientes también. Es uno de los regalos preferidos; por eso, el maniquí “condecorado” es un clásico de nuestros escaparates.